El clero secular en la América hispana del siglo XVI – N. Valpuesta

La historia de la evangelización de América es una de las más fascinantes y complejas de la historia de la Iglesia. Sin embargo, muchas veces se ha presentado de forma parcial o sesgada, dando más protagonismo a las órdenes religiosas que al clero secular, que fue el encargado de atender a las necesidades espirituales de la mayoría de los fieles. En este libro, Nazario Valpuesta Abajo, sacerdote y sociólogo, ofrece una visión más equilibrada y documentada de la labor del clero secular en la América hispana del siglo XVI, desde una perspectiva creyente y bajo la guía del magisterio de la Iglesia católica.

Ficha técnica

  • Autor: Nazario Valpuesta Abajo
  • Temática: Historia de la Iglesia en América
  • Editorial: Biblioteca de Autores Cristianos (BAC)
  • Año de publicación: 2008
  • Número de páginas: 456

Comentario del libro “El clero secular en la América hispana del siglo XVI”

El desafío evangelizador

El primer capítulo del libro sitúa el contexto histórico y eclesial en el que se desarrolló la evangelización de América. El autor destaca el papel de España como nación católica y defensora de la fe frente a las amenazas del protestantismo y el islam. Asimismo, resalta la importancia del concilio de Trento como marco doctrinal y disciplinar para la reforma de la Iglesia y la misión en el Nuevo Mundo. Valpuesta Abajo muestra cómo el descubrimiento de América supuso un desafío para la Iglesia, que tuvo que afrontar el problema de la diversidad cultural y religiosa de los pueblos indígenas, así como las dificultades logísticas y materiales para enviar misioneros y crear estructuras eclesiásticas.

La creación de diócesis

El segundo capítulo se centra en el proceso de creación de diócesis en América durante el siglo XVI. El autor explica los criterios políticos, geográficos y demográficos que se siguieron para establecer las circunscripciones eclesiásticas, así como las competencias y funciones de los obispos. También analiza las relaciones entre el poder civil y el eclesiástico, y los conflictos que surgieron entre ambos por cuestiones jurisdiccionales, económicas o sociales. Valpuesta Abajo destaca el papel mediador y protector que tuvieron los obispos frente a los abusos y atropellos que cometieron algunos conquistadores y encomenderos contra los indígenas.

Los obispos americanos

El tercer capítulo hace un estudio biográfico y pastoral de los principales obispos que rigieron las diócesis americanas en el siglo XVI. El autor presenta sus orígenes, formación, nombramiento, viaje, llegada, residencia, visitas, sínodos, escritos y muerte. Asimismo, valora sus virtudes, defectos, logros y dificultades en el ejercicio de su ministerio episcopal. Valpuesta Abajo resalta la figura de algunos obispos ejemplares, como fray Bartolomé de las Casas, defensor incansable de los derechos humanos de los indígenas; fray Toribio de Mogrovejo, organizador y reformador de la Iglesia peruana; o fray Juan de Zumárraga, primer obispo de México y promotor de la devoción a la Virgen de Guadalupe.

Los sacerdotes españoles

El cuarto capítulo se ocupa de los sacerdotes nacidos y ordenados en España que pasaron a América como misioneros o capellanes. El autor describe sus motivaciones, condiciones, preparación, traslado, destino, actividad y situación. También expone los problemas que tuvieron que afrontar, como la escasez numérica, la falta de recursos, la distancia geográfica, el clima adverso, el idioma desconocido o la hostilidad indígena. Valpuesta Abajo reconoce el mérito y el sacrificio de estos sacerdotes, que llevaron el Evangelio a lugares remotos e inhóspitos, y que atendieron con celo y caridad a las necesidades espirituales y materiales de los fieles.

Los sacerdotes americanos

El quinto capítulo trata de los sacerdotes que fueron ordenados en América, ya fueran españoles o indígenas. El autor explica los requisitos, exámenes, ritos y grados de la ordenación sacerdotal, así como las obligaciones, derechos y beneficios de los clérigos. También narra las vicisitudes que tuvieron que superar, como la falta de formación, la pobreza, la discriminación, la tentación o la persecución. Valpuesta Abajo elogia la labor de estos sacerdotes, que se adaptaron mejor a la realidad americana, y que contribuyeron a la consolidación y expansión de la Iglesia en el Nuevo Continente.

Los sacerdotes criollos

El sexto capítulo se dedica a los sacerdotes criollos, es decir, hijos de españoles pero nacidos en América. El autor analiza su origen social, educación, vocación, ordenación, ministerio y mentalidad. También señala las ventajas y desventajas que tuvieron, como su mayor conocimiento del medio, su mayor cercanía al pueblo, su mayor ambición personal o su mayor resentimiento hacia los peninsulares. Valpuesta Abajo muestra cómo los sacerdotes criollos fueron ganando protagonismo y prestigio en la Iglesia americana, y cómo fueron gestando una conciencia propia de identidad y pertenencia.

Los sacerdotes mestizos

El séptimo capítulo se refiere a los sacerdotes mestizos, es decir, hijos de españoles e indígenas. El autor estudia su situación jurídica, social y eclesiástica, así como las dificultades que encontraron para acceder al sacramento del orden. También describe sus características personales, culturales y pastorales, así como las opiniones que suscitaron entre los demás clérigos y fieles. Valpuesta Abajo destaca el papel de los sacerdotes mestizos como mediadores e intérpretes entre las dos culturas, y como agentes de integración y evangelización de los indígenas.

El clero indígena

El octavo y último capítulo se ocupa del clero indígena, es decir, de los indígenas que recibieron el orden sacerdotal. El autor expone las diversas posturas que se tomaron al respecto, desde la prohibición absoluta hasta la permisión condicionada. También narra los casos concretos de algunos indígenas que lograron ser ordenados sacerdotes, y las reacciones que provocaron entre los españoles y los propios indígenas. Valpuesta Abajo valora el testimonio de estos sacerdotes indígenas como signo de la universalidad de la Iglesia y de la igualdad de todos los hijos de Dios.

Conclusión

El libro “El clero secular en la América hispana del siglo XVI” es una obra rigurosa y documentada que ofrece una visión global y equilibrada de la labor del clero secular en la evangelización de América. El autor ha sabido combinar el análisis histórico con el juicio crítico, sin perder de vista la perspectiva creyente y eclesial. El libro es una invitación a conocer mejor y agradecer más la obra de tantos obispos y sacerdotes que entregaron su vida al servicio del Evangelio y de los pueblos americanos. Nazario Valpuesta Abajo ha realizado una contribución valiosa al estudio de la historia de la Iglesia en América.

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