El Espíritu, fuente viva de amor – F. Contreras Molina

Ficha técnica

  • Fecha de publicación: 1998
  • Temática general: Espiritualidad cristiana
  • Número de páginas: 168
  • Editorial: Biblioteca Autores Cristianos (BAC)
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El Espíritu, fuente viva de amor (BAC 2000)
  • Contreras Molina, Francisco (Autor)

“El Espíritu, fuente viva de amor” es un libro-testimonio, hecho de poesía a lo divino, con versos humanos, levemente tocados por la gracia de Dios, que pone la fuente del Espíritu o del amor al alcance universal de quien desee beber. El autor, F. Contreras Molina, es un sacerdote y poeta español, que ha publicado varios libros de poesía religiosa y espiritual.

El libro se inspira en el Cantar de los Cantares y el Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, dos obras maestras de la literatura mística, que expresan el amor entre Dios y el alma humana con un lenguaje lírico e intimista. El autor sigue su estela y trata de comunicar su experiencia personal de Dios, como fuente viva de amor, que brota en su corazón y en su vida.

El libro se compone de cuatro partes: “La fuente”, “El agua”, “La sed” y “El cántaro”. Cada una de ellas contiene una serie de poemas breves, que se pueden leer como oraciones o meditaciones. El autor utiliza un lenguaje sencillo y accesible, pero también profundo y sugerente, que invita al lector a entrar en contacto con el Espíritu Santo, a quien invoca como “Fuente viva”.

La fuente

En esta primera parte, el autor presenta al Espíritu Santo como la fuente del amor divino, que mana en el corazón humano y lo transforma. El autor reconoce que el Espíritu es un misterio insondable, pero también una realidad cercana y presente, que se manifiesta en la creación, en la historia y en la vida cotidiana. El autor expresa su admiración y su gratitud por el don del Espíritu, que le hace sentirse amado por Dios y le impulsa a amar a los demás.

Algunos versos destacados son:

  • “Fuente viva,/ tú eres el misterio/ más profundo/ y más cercano/ que habita en mí.”
  • “Fuente viva,/ tú eres el amor/ que me hace ser/ imagen tuya,/ semejante a ti.”
  • “Fuente viva,/ tú eres el aliento/ que me anima,/ la fuerza que me mueve,/ la luz que me guía.”

El agua

En esta segunda parte, el autor describe al Espíritu Santo como el agua que sacia la sed del alma humana y la purifica. El autor compara al Espíritu con diferentes tipos de agua: el rocío, la lluvia, el río, el mar, etc. Cada uno de ellos simboliza un aspecto del Espíritu: su frescura, su fecundidad, su dinamismo, su inmensidad, etc. El autor expresa su deseo y su necesidad de beber del agua del Espíritu, que le da vida y le renueva.

Algunos versos destacados son:

  • “Rocío del cielo,/ tú eres el agua/ que refresca mi alma/ cuando arde el desierto.”
  • “Lluvia bendita,/ tú eres el agua/ que fecunda mi tierra/ cuando está seca y árida.”
  • “Río caudaloso,/ tú eres el agua/ que arrastra mi barca/ hacia el mar sin orillas.”

La sed

En esta tercera parte, el autor expresa al Espíritu Santo como la sed que siente el alma humana por Dios y por su amor. El autor reconoce que el Espíritu es el origen y el fin de su sed, que le hace buscar a Dios con ansia y con esperanza. El autor confiesa su sed de Dios en medio de las pruebas y las tentaciones, pero también en medio de las alegrías y las bendiciones, que le hacen gustar de Dios y de su bondad. El autor pide al Espíritu que aumente su sed de Dios y que le ayude a saciarla con su gracia.

Algunos versos destacados son:

  • “Sed de ti,/ tú eres el anhelo/ que me llena/ y me vacía/ a la vez.”
  • “Sed de ti,/ tú eres la prueba/ que me purifica/ y me fortalece/ en la fe.”
  • “Sed de ti,/ tú eres la dicha/ que me embriaga/ y me enriquece/ en el amor.”

El cántaro

En esta cuarta y última parte, el autor presenta al Espíritu Santo como el cántaro que recoge y contiene el agua de la fuente divina, y que la comparte con los demás. El autor se identifica con el cántaro, que es un instrumento humilde y frágil, pero también útil y valioso, que sirve para llevar el agua a los sedientos. El autor se ofrece al Espíritu como un cántaro vacío y disponible, que quiere ser llenado y derramado por él. El autor invita al lector a ser también un cántaro del Espíritu, que se deja llenar y vaciar por el amor de Dios.

Algunos versos destacados son:

  • “Cántaro mío,/ tú eres el vaso/ que recoge mi agua/ y la guarda en tu seno.”
  • “Cántaro mío,/ tú eres el don/ que ofrece mi agua/ a quien tiene sed.”
  • “Cántaro mío,/ tú eres el signo/ que muestra mi agua/ a quien no la ve.”

Conclusión

“El Espíritu, fuente viva de amor” es un libro que nos acerca al Espíritu Santo, a quien celebramos especialmente en este año jubilar. Es un libro que nos invita a conocer, amar y vivir del Espíritu, que es la fuente del amor de Dios, que nos da vida y nos hace vivir en comunión con él y con los demás. Es un libro que nos propone un camino de espiritualidad cristiana, basado en la poesía, la oración y el testimonio. Es un libro que nos regala una experiencia de Dios, como fuente viva de amor.

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