Hypokeímenon – Javier Hernández-Pacheco

La tradición filosófica occidental tiene su origen y su hilo conductor en el concepto de sujeto. Así lo defiende Javier Hernández-Pacheco, catedrático de filosofía de la Universidad de Sevilla, en su obra “Hypokeímenon”. El término griego hypokeímenon significa “lo que subyace” o “lo que está debajo”, y se refiere a la realidad última que sostiene y da sentido a todo lo demás. Para el autor, este concepto es el que permite comprender la evolución y la coherencia de la filosofía desde Anaximandro hasta Fichte, pasando por Platón, Aristóteles, Santo Tomás, Descartes, Kant y Hegel, entre otros. En este libro, Hernández-Pacheco ofrece una visión panorámica y sintética de la historia de la filosofía, desde una perspectiva cristiana y bajo la guía del magisterio de la iglesia católica.

Hypokeímenon
  • Hernández-Pacheco Sanz, Javier (Autor)

Ficha técnica

  • Autor: Javier Hernández-Pacheco
  • Temática: Filosofía

Comentario del libro “Hypokeímenon”

El concepto de sujeto como clave de la filosofía

El concepto de sujeto es el que permite entender la unidad y la diversidad de la tradición filosófica. Hernández-Pacheco parte de la idea de que la filosofía es una búsqueda de la verdad sobre el ser, y que el ser se manifiesta al sujeto que lo conoce. Por tanto, el sujeto es el que determina el modo de acceso al ser, y el que configura las distintas formas de filosofar. El autor distingue tres grandes etapas en el desarrollo del concepto de sujeto: la etapa griega, la etapa cristiana y la etapa moderna. En cada una de ellas, el sujeto se entiende de una manera diferente, y eso implica una concepción distinta del ser, del conocimiento, de la moral y de la política.

La etapa griega: el sujeto como naturaleza

En la etapa griega, el sujeto se identifica con la naturaleza, es decir, con el principio material y formal de las cosas. El autor analiza el pensamiento de los presocráticos, de Platón y de Aristóteles, y muestra cómo el sujeto se concibe como una realidad objetiva, independiente del individuo y de la historia. El ser es lo que es por naturaleza, y el conocimiento es una adecuación del sujeto al objeto. La moral y la política se basan en el orden natural, que es el que garantiza la armonía y la felicidad.

La etapa cristiana: el sujeto como persona

En la etapa cristiana, el sujeto se reconoce como persona, es decir, como un ser libre, racional y trascendente. El autor expone el pensamiento de los padres de la iglesia, de Santo Tomás y de los escolásticos, y explica cómo el sujeto se define por su relación con Dios, que es el creador y el fin de todas las cosas. El ser es un don de Dios, y el conocimiento es una participación en la sabiduría divina. La moral y la política se fundamentan en la ley natural, que es la expresión de la voluntad de Dios, y en la ley positiva, que es la aplicación de la ley natural a las circunstancias concretas.

La etapa moderna: el sujeto como conciencia

En la etapa moderna, el sujeto se asume como conciencia, es decir, como el fundamento y el límite de todo lo real. El autor revisa el pensamiento de Descartes, de Kant, de Hegel y de Fichte, y muestra cómo el sujeto se convierte en el centro y el criterio de la filosofía. El ser es lo que la conciencia piensa, y el conocimiento es una construcción de la razón. La moral y la política se basan en la autonomía del sujeto, que se da a sí mismo sus propias leyes.

Conclusión

“Hypokeímenon” es un libro que ofrece una visión original y profunda de la historia de la filosofía, desde una perspectiva cristiana y bajo la guía del magisterio de la iglesia católica. Javier Hernández-Pacheco demuestra una gran erudición y una capacidad de síntesis admirable, al trazar el hilo conductor de la tradición filosófica en el concepto de sujeto. El autor no se limita a exponer las ideas de los principales filósofos, sino que las interpreta y las evalúa críticamente, mostrando sus aciertos y sus errores, sus coincidencias y sus diferencias, sus aportaciones y sus limitaciones. El libro es una invitación a profundizar en el conocimiento de la filosofía, y a reflexionar sobre el sentido y el valor del sujeto, que es el que hace posible la filosofía misma.

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