La Iglesia naciente: libros sagrados y don de lenguas – José Miguel García Pérez y César Franco

El libro que vamos a comentar es una obra de investigación bíblica que aborda dos temas de gran interés para el cristianismo primitivo: la formación de los evangelios y el don de lenguas. Se trata de un trabajo riguroso y original que se apoya en el análisis filológico de los textos griegos y su trasfondo semítico. Los autores son dos reconocidos especialistas en el campo de los estudios semíticos aplicados al Nuevo Testamento: José Miguel García Pérez, sacerdote de Madrid y profesor de la Universidad de Comillas, y César Franco, obispo de Segovia y doctor en Teología.

Ficha técnica

  • Autor: José Miguel García Pérez y César Franco
  • Temática: Historia de la Iglesia, exégesis bíblica, don de lenguas

Comentario del libro “La Iglesia naciente: libros sagrados y don de lenguas”

La formación de los evangelios

Los autores defienden la hipótesis de que los evangelios se escribieron mucho antes de lo que se suele pensar, y que existían textos escritos desde los orígenes del cristianismo que servían para la proclamación del Evangelio. Para ello, examinan varios pasajes evangélicos que aluden de forma más o menos explícita a la existencia de libros sagrados cristianos, como Mt 13,52; Lc 1,1-4; Jn 20,30-31; 21,24-25. Estos textos, según los autores, revelan que los evangelistas eran conscientes de su labor literaria y de su autoridad apostólica, y que escribían para unas comunidades que ya conocían y valoraban los escritos cristianos. Los autores sostienen que estos pasajes no son añadidos posteriores, sino que forman parte de la estructura original de los evangelios, y que reflejan la mentalidad semítica de los primeros cristianos, que consideraban los libros como instrumentos de la acción de Dios.

El don de lenguas

Los autores dedican la segunda parte de la obra a estudiar el capítulo 14 de la primera carta a los Corintios, donde Pablo trata sobre el don de lenguas y la profecía en la comunidad de Corinto. Este capítulo, que ha suscitado el interés de los movimientos carismáticos y pentecostales, presenta muchas dificultades de interpretación, tanto por la falta de información sobre la naturaleza y la práctica de estos dones espirituales, como por la complejidad del griego paulino. Los autores recurren al sustrato semítico para aclarar el sentido de algunas expresiones enigmáticas, como “hablar en lenguas”, “orar con el espíritu”, “interpretar las lenguas”, etc. Según los autores, el don de lenguas consistía en una forma de oración extática que expresaba la alabanza de Dios en un lenguaje ininteligible para los hombres, pero que podía ser interpretado por el don de la profecía, que era una forma de comunicar el mensaje de Dios a la comunidad. Los autores muestran que Pablo no rechaza el don de lenguas, sino que lo regula y lo subordina al de la profecía, que es más útil para la edificación de la Iglesia.

Conclusión

El libro que hemos comentado es una aportación valiosa al conocimiento del cristianismo naciente, que nos ayuda a comprender mejor los orígenes de nuestra fe y de nuestra tradición escrita. Los autores nos ofrecen una lectura atenta y profunda de los textos bíblicos, que iluminan con el recurso a la filología semítica y al magisterio de la Iglesia. Se trata de una obra seria y documentada, que no elude las cuestiones difíciles ni las opiniones contrarias, sino que las afronta con rigor y respeto. Es un libro recomendable para todos los que quieran profundizar en el estudio de la Biblia y de la historia de la Iglesia, desde una perspectiva creyente y crítica.

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