La religión del pueblo – R. Álvarez

La religiosidad popular es un fenómeno complejo y diverso que ha suscitado el interés y el debate de muchos estudiosos, tanto desde el ámbito teológico como desde el sociológico, el antropológico o el histórico. ¿Qué es la religión del pueblo? ¿Qué valores encierra? ¿Qué relación tiene con la fe cristiana y con la Iglesia? Estas son algunas de las preguntas que se plantea el autor de este libro, Rosendo Álvarez Gastón, que ofrece una defensa de la religión del pueblo desde una perspectiva pastoral y eclesial.

Religion Del Pueblo: De cuestionada a interpelante: 408 (El pozo de Siquen)
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Ficha técnica

  • Autor: Rosendo Álvarez Gastón
  • Temática: Religiosidad popular

Comentario del libro “La religión del pueblo, R. Álvarez”

El libro se divide en tres partes: la primera, titulada “La religión del pueblo”, presenta una definición y una caracterización de la religión popular, así como una valoración de sus aspectos positivos y negativos. La segunda, titulada “La religión del pueblo y la fe cristiana”, analiza la relación entre la religión popular y la revelación bíblica, la tradición eclesial y la liturgia. La tercera, titulada “La religión del pueblo y la pastoral”, propone unas orientaciones para una acción pastoral que respete, purifique y promueva la religión popular.

Definición y caracterización de la religión popular

Rosendo Álvarez Gastón define la religión popular como “el conjunto de creencias, actitudes, prácticas y expresiones religiosas que el pueblo cristiano, en su mayoría sencillo y humilde, vive y manifiesta espontáneamente, al margen o al lado de la religión oficial de la Iglesia” (p. 21). Según el autor, la religión popular se caracteriza por ser:

  • Vital: surge de la experiencia de vida del pueblo y responde a sus necesidades, aspiraciones y problemas.
  • Sentimental: se expresa a través de los sentimientos y las emociones, más que de la razón y la doctrina.
  • Simbólica: utiliza signos, imágenes, gestos y ritos que comunican un sentido religioso.
  • Comunitaria: se vive y se celebra en grupo, creando lazos de solidaridad y pertenencia.
  • Tradicional: se transmite de generación en generación, conservando la memoria y la identidad religiosa del pueblo.

Valoración de la religión popular

Rosendo Álvarez Gastón reconoce que la religión popular tiene aspectos positivos y negativos, que deben ser discernidos a la luz de la fe cristiana. Entre los aspectos positivos, destaca:

  • La presencia de Dios en la vida cotidiana: la religión popular hace que el pueblo sienta a Dios cercano y providente, que se interesa por sus alegrías y sus penas, y que le acompaña en su peregrinar.
  • La devoción a la Virgen María y a los santos: la religión popular muestra una especial veneración a la Madre de Dios y a los modelos de santidad, que son mediadores e intercesores ante Dios, y que inspiran confianza y esperanza.
  • La celebración de las fiestas y las manifestaciones populares: la religión popular expresa su fe con alegría y creatividad, a través de procesiones, romerías, danzas, cantos y otras formas de arte y cultura popular.
  • La apertura a lo trascendente y a lo sobrenatural: la religión popular tiene un sentido de lo sagrado y de lo misterioso, que le hace percibir la presencia y la acción de Dios en la naturaleza, en la historia y en la vida personal.

Entre los aspectos negativos, señala:

  • La ignorancia y la confusión doctrinal: la religión popular a veces carece de una adecuada formación catequética, que le haga comprender el contenido y el sentido de la fe cristiana, y que le evite caer en errores, supersticiones o sincretismos.
  • La superficialidad y la rutina: la religión popular a veces se queda en lo externo y lo formal, sin llegar a una conversión interior y a un compromiso ético, y sin renovar su fervor y su espíritu crítico.
  • La dependencia y la pasividad: la religión popular a veces se deja manipular o instrumentalizar por intereses políticos, económicos o sociales, que le impiden ser libre y responsable, y que le alejan de la justicia y la fraternidad.
  • La exclusión y la intolerancia: la religión popular a veces se cierra en sí misma y en su propia tradición, sin dialogar ni enriquecerse con otras expresiones religiosas, y sin respetar la libertad y la diversidad de las personas.

Relación entre la religión popular y la fe cristiana

Rosendo Álvarez Gastón afirma que la religión popular no es ni puede ser ajena a la fe cristiana, sino que debe estar en comunión y en sintonía con ella. Para ello, el autor propone tres criterios de discernimiento:

  • El criterio bíblico: la religión popular debe estar iluminada y alimentada por la Palabra de Dios, que es la fuente y la norma de la revelación cristiana, y que muestra el plan de salvación de Dios para la humanidad.
  • El criterio eclesial: la religión popular debe estar integrada y participada en la Iglesia, que es el pueblo de Dios y el cuerpo de Cristo, y que custodia y transmite la fe cristiana a través de la tradición, el magisterio y los sacramentos.
  • El criterio litúrgico: la religión popular debe estar ordenada y orientada a la liturgia, que es la acción sagrada y la celebración de la fe cristiana, y que hace presente y actualiza el misterio pascual de Cristo.

Orientaciones para una pastoral de la religión popular

Rosendo Álvarez Gastón sugiere que la pastoral de la Iglesia debe tener en cuenta la religión popular, y no ignorarla ni despreciarla, ni tampoco idealizarla ni absolutizarla. El autor propone tres actitudes pastorales:

  • Respeto: la Iglesia debe valorar y reconocer la religión popular como una expresión genuina y legítima de la fe del pueblo, que tiene su propia identidad y su propia riqueza, y que no debe ser juzgada desde una perspectiva elitista o racionalista.
  • Purificación: la Iglesia debe corregir y superar los aspectos negativos de la religión popular, que la desvían o la empobrecen, y que la alejan de la verdad y de la autenticidad de la fe cristiana, mediante una adecuada evangelización y catequesis.
  • Promoción: la Iglesia debe estimular y potenciar los aspectos positivos de la religión popular, que la enriquecen y la vitalizan, y que la acercan a la experiencia y al testimonio de la fe cristiana, mediante una adecuada animación y acompañamiento.

Conclusión

El libro “La religión del pueblo” es una obra interesante y oportuna, que ofrece una visión equilibrada y profunda de la religión popular, desde una perspectiva pastoral y eclesial. El autor, Rosendo Álvarez Gastón, defiende la religión popular como un valor y un recurso para la fe cristiana, que debe ser respetada, purificada y promovida por la Iglesia. El libro es una invitación a conocer, valorar y vivir la religión popular, como una expresión de la fe del pueblo de Dios.

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