Locuras divinas de amor – José Brage Tuñón

¿Qué significa amar como Dios ama? Esta es la pregunta que intenta responder el libro “Locuras divinas de amor” de José Brage Tuñón, sacerdote, doctor en Filosofía y capellán del IESE. A través de una meditación sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, el autor nos invita a contemplar el amor infinito, incondicional e infatigable de Dios por nosotros, un amor que se manifiesta en gestos de entrega, de servicio, de perdón y de esperanza. Un amor que nos llama a responder con la misma locura, siguiendo el ejemplo de María, la Madre de Jesús y nuestra Madre.

Ficha técnica

  • Autor: José Brage Tuñón
  • Temática: Religión cristiana, espiritualidad, Semana Santa

Comentario del libro “Locuras divinas de amor”

El lavatorio de los pies

Jesús nos enseña que el amor se expresa en el servicio humilde y generoso a los demás. En la Última Cena, antes de instituir la Eucaristía, Jesús se levanta, se ciñe una toalla y lava los pies a sus discípulos, incluso a Judas, que lo va a traicionar. Con este gesto, Jesús rompe los esquemas de la época, que reservaba esta tarea a los esclavos, y nos muestra que el amor no busca el propio interés, sino el bien del otro. Jesús nos pide que hagamos lo mismo, que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado.

La institución de la Eucaristía

Jesús nos regala su Cuerpo y su Sangre como alimento de nuestra vida. En la Última Cena, Jesús toma el pan y el vino, los bendice y los ofrece a sus discípulos, diciendo: “Esto es mi Cuerpo, que se entrega por vosotros. Esta es mi Sangre, que se derrama por vosotros y por muchos, para el perdón de los pecados”. Con estas palabras, Jesús anticipa el sacrificio de la Cruz y nos deja el memorial de su amor, la Eucaristía, que es el centro y la cumbre de la vida cristiana. Jesús nos invita a participar de este banquete, a comer su Cuerpo y a beber su Sangre, para que tengamos vida en abundancia.

La Pasión y muerte de Jesús

Jesús nos muestra que el amor es más fuerte que el pecado y la muerte. Después de la Última Cena, Jesús se retira al huerto de Getsemaní, donde ora al Padre y acepta su voluntad. Allí es arrestado, traicionado por Judas y negado por Pedro. Luego es sometido a un juicio injusto, flagelado, coronado de espinas, condenado a muerte y crucificado. En todo este camino de dolor, Jesús no se defiende, no se queja, no se venga. Al contrario, perdona a sus enemigos, consuela a las mujeres, promete el paraíso al buen ladrón y entrega su espíritu al Padre. Jesús carga con el peso de nuestros pecados y los clava en la Cruz, para reconciliarnos con Dios y abrirnos las puertas del cielo.

La amorosa esperanza de María

María nos enseña a esperar con fe y confianza en la promesa de Dios. Después de la muerte de Jesús, María lo recibe en sus brazos, lo contempla con amor y lo entrega al sepulcro. María no pierde la esperanza, sino que guarda en su corazón la palabra de Dios, que le había anunciado que su Hijo resucitaría al tercer día. María acompaña a los discípulos en la oración, los anima con su presencia y los fortalece con su intercesión. María es la Estrella de la mañana, que brilla en la oscuridad y anuncia la llegada del Sol de justicia.

La resurrección y apariciones de Jesús

Jesús nos comunica su vida nueva y nos envía a ser testigos de su amor. Al tercer día, Jesús resucita de entre los muertos, venciendo definitivamente al pecado y a la muerte. Jesús se aparece a sus discípulos, les muestra sus llagas gloriosas, les da la paz, les confirma en la fe y les otorga el Espíritu Santo. Jesús les encarga la misión de anunciar el Evangelio a todas las naciones, bautizando en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Jesús les promete que estará con ellos hasta el fin del mundo.

Conclusión

El libro “Locuras divinas de amor” es una invitación a vivir el amor de Dios en nuestra vida. El autor nos ofrece una reflexión profunda y sencilla sobre el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, que nos revela el amor infinito, incondicional e infatigable de Dios por nosotros. El autor nos propone seguir el ejemplo de Jesús y de María, que nos muestran el camino del servicio, de la entrega, del perdón y de la esperanza. El autor nos anima a participar de la Eucaristía, a alimentarnos del Cuerpo y de la Sangre de Jesús, que nos da la vida nueva. El autor nos exhorta a ser testigos del amor de Dios en el mundo, anunciando con nuestra palabra y con nuestra vida la Buena Noticia de la Resurrección.

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