Santo Toribio de Mogrovejo – N. Sánchez Prieto

Santo Toribio de Mogrovejo es una de las figuras más relevantes de la historia de la Iglesia en América Latina. Su labor como arzobispo de Lima y misionero incansable le valió el reconocimiento de la Iglesia católica, que lo canonizó en 1726 y lo declaró patrono del episcopado hispanoamericano. En este libro, el autor N. Sánchez Prieto nos ofrece una biografía completa y rigurosa de este santo, que fue testigo y protagonista de la evangelización del Nuevo Mundo.

Ficha técnica

  • Autor: N. Sánchez Prieto
  • Temática: Biografía e historia de la Iglesia

Comentario del libro “Santo Toribio de Mogrovejo. Apóstol de los Andes”

Vida y formación de Santo Toribio

El libro comienza narrando los orígenes y la infancia de Santo Toribio, que nació en 1538 en Mayorga, España, en el seno de una familia noble. Desde joven, se destacó por su inteligencia y su piedad, y estudió derecho civil y canónico en las universidades de Salamanca, Valladolid y Coímbra. Su tío Juan de Mogrovejo, profesor de derecho, fue su mentor y le influyó en su vocación eclesiástica. A los 40 años, fue nombrado inquisidor general de Granada, donde ejerció con prudencia y justicia.

Nombramiento y viaje a Lima

En 1579, el rey Felipe II lo propuso al papa Gregorio XIII como arzobispo de Lima, sucediendo a Gerónimo de Loayza. A pesar de no ser sacerdote ni religioso, el papa aceptó la propuesta y lo ordenó obispo en 1580. Santo Toribio aceptó con humildad y obediencia su nueva misión, y se embarcó hacia el Perú, donde llegó en 1581, después de un largo y peligroso viaje.

Obra pastoral y misionera

El libro dedica la mayor parte de sus páginas a describir la impresionante obra pastoral y misionera que realizó Santo Toribio en el Perú. Como arzobispo de Lima, tuvo que afrontar numerosos desafíos, como la reforma del clero, la defensa de los derechos de los indígenas, la lucha contra la corrupción y la herejía, y la organización de la Iglesia en el virreinato. Convocó y presidió tres sínodos provinciales y el tercer concilio limense, que fueron decisivos para la implantación de la doctrina y la disciplina católicas en América. Además, recorrió personalmente su extensa jurisdicción, visitando más de 800 pueblos y bautizando a miles de personas, entre ellas a Santa Rosa de Lima y a San Martín de Porres. Aprendió varias lenguas indígenas, como el quechua y el aymara, y promovió la traducción y la enseñanza del catecismo en esos idiomas. Fundó escuelas, hospitales, seminarios y conventos, y fomentó las vocaciones sacerdotales y religiosas. Su celo apostólico y su caridad le granjearon el afecto y el respeto de todos, especialmente de los más pobres y marginados.

Muerte y canonización

El libro concluye relatando los últimos años y la muerte de Santo Toribio, que ocurrió el 23 de marzo de 1606, en Zaña, mientras realizaba su cuarta visita pastoral. Sus restos fueron trasladados a Lima, donde recibieron una solemne sepultura en la catedral. Su fama de santidad se extendió rápidamente, y fue beatificado en 1679 y canonizado en 1726. Su fiesta se celebra el 27 de abril en el calendario universal, y el 23 de marzo en el Perú. Es el patrono del episcopado hispanoamericano, y uno de los modelos más eminentes de la Iglesia en América.

Conclusión

El libro de N. Sánchez Prieto es una obra de gran valor histórico y espiritual, que nos acerca a la vida y la obra de Santo Toribio de Mogrovejo, uno de los santos más importantes de la Iglesia católica. El autor combina la investigación rigurosa con el estilo ameno y la mirada creyente, y nos ofrece una biografía completa y equilibrada, que resalta las virtudes y los logros de este santo, sin ocultar sus dificultades y sus limitaciones. El libro es una invitación a conocer y a imitar a Santo Toribio, que fue un apóstol de los Andes y un ejemplo de santidad para todos los tiempos.

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