Sobre el Dios de los cristianos. Y sobre uno o dos más – R. Brague

¿Quién es el Dios de los cristianos? ¿Qué lo diferencia de otros dioses o concepciones de la divinidad? ¿Cómo podemos conocerlo y relacionarnos con él? Estas son algunas de las preguntas que se plantea el filósofo francés Rémi Brague en este libro, que es una síntesis de su pensamiento sobre la cuestión de Dios y su revelación en la historia.

Ficha técnica

  • Autor: Rémi Brague es un filósofo especializado en filosofía medieval, especialmente árabe y judía. Es profesor emérito de la Universidad de París I Panthéon-Sorbonne y de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich. Ha recibido el Premio Ratzinger de Teología en 2012 y el Gran Premio de Filosofía de la Academia Francesa en 2015.
  • Temática: El libro aborda el tema de Dios desde una perspectiva filosófica, pero también teológica y espiritual. El autor compara la idea cristiana de Dios con otras concepciones religiosas, como la griega, la judía y la musulmana, y muestra su originalidad y coherencia. El libro se divide en siete capítulos, cada uno dedicado a un aspecto o atributo de Dios: su unidad, su paternidad, su palabra, su voluntad, su perdón, su presencia y su gloria.

Comentario del libro “Sobre el Dios de los cristianos. Y sobre uno o dos más”

Un Dios único, pero no solitario

El primer capítulo trata sobre la unidad de Dios, que es una afirmación común a las tres religiones monoteístas: el cristianismo, el judaísmo y el islam. Sin embargo, Rémi Brague señala que hay diferencias importantes entre ellas. Mientras que para el judaísmo y el islam, la unidad de Dios implica su absoluta trascendencia y soledad, para el cristianismo, la unidad de Dios no excluye su comunión interna y su relación con la creación. El autor explica que el misterio de la Trinidad no es una contradicción lógica ni una multiplicación arbitraria de dioses, sino una expresión del amor infinito de Dios, que se comunica consigo mismo y con sus criaturas.

Un Dios padre, pero no hombre

El segundo capítulo se centra en la paternidad de Dios, que es otro rasgo distintivo del cristianismo. Rémi Brague muestra que la idea de Dios como padre no es una proyección antropomórfica ni una metáfora vacía, sino una revelación de su naturaleza íntima y de su plan salvífico. El autor destaca que la paternidad de Dios no implica que sea hombre ni que tenga sexo, sino que es una forma de expresar su generosidad, su cuidado y su autoridad. Además, el autor subraya que la paternidad de Dios se manifiesta plenamente en Jesucristo, su Hijo único y eterno, que nos hace partícipes de su filiación divina por medio del Espíritu Santo.

Un Dios que habla, pero no para pedirnos nada

El tercer capítulo trata sobre la palabra de Dios, que es otro elemento común a las tres religiones monoteístas. No obstante, Rémi Brague indica que hay diferencias significativas entre ellas. Mientras que para el judaísmo y el islam, la palabra de Dios es principalmente una ley o un mandato que exige obediencia y sumisión, para el cristianismo, la palabra de Dios es ante todo una persona o un acontecimiento que invita al diálogo y al encuentro. El autor explica que la palabra de Dios no tiene como objetivo imponernos algo o quitarnos algo, sino ofrecernos algo o dárnoslo todo: a sí mismo.

Un Dios que quiere, pero no caprichosamente

El cuarto capítulo aborda la voluntad de Dios, que es otro aspecto fundamental de la divinidad. Rémi Brague afirma que la voluntad de Dios no es arbitraria ni tiránica, sino razonable y buena. El autor aclara que la voluntad de Dios no se opone a la libertad humana, sino que la respeta y la promueve. El autor también advierte que la voluntad de Dios no es siempre fácil de discernir ni de cumplir, pero que podemos confiar en su providencia y en su gracia. El autor sugiere que la mejor forma de conocer y hacer la voluntad de Dios es seguir el ejemplo y la enseñanza de Jesucristo, que dijo: “Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo”.

Un Dios que perdona, pero no sin condiciones

El quinto capítulo se ocupa del perdón de Dios, que es otro rasgo característico del cristianismo. Rémi Brague sostiene que el perdón de Dios no es una debilidad ni una injusticia, sino una misericordia y una sabiduría. El autor señala que el perdón de Dios no elimina la realidad del pecado ni sus consecuencias, sino que las asume y las transforma. El autor también recuerda que el perdón de Dios no es automático ni barato, sino que requiere arrepentimiento y conversión. El autor insiste en que el perdón de Dios no es unilateral ni exclusivo, sino que implica reciprocidad y comunión. El autor recuerda las palabras de Jesús: “Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

Un Dios presente, pero no visible

El sexto capítulo se refiere a la presencia de Dios, que es otro elemento esencial de la fe cristiana. Rémi Brague afirma que la presencia de Dios no es evidente ni palpable, sino misteriosa y discreta. El autor explica que la presencia de Dios no se manifiesta en signos externos ni en fenómenos extraordinarios, sino en el silencio y en lo cotidiano. El autor también indica que la presencia de Dios no se impone ni se impone, sino que se ofrece y se respeta. El autor sugiere que la mejor forma de experimentar y acoger la presencia de Dios es mediante la oración y los sacramentos, especialmente la Eucaristía, donde Jesús dijo: “Esto es mi cuerpo, esto es mi sangre”.

Un Dios glorioso, pero no vanidoso

El séptimo y último capítulo de “Sobre el Dios de los cristianos. Y sobre uno o dos más”, habla de la gloria de Dios, que es otro concepto clave del cristianismo. Rémi Brague afirma que la gloria de Dios no es una ostentación ni una rivalidad, sino una belleza y una bondad. El autor explica que la gloria de Dios no se basa en su poder ni en su dominio, sino en su amor y en su entrega. El autor también destaca que la gloria de Dios no se reserva para sí mismo ni se aísla de los demás, sino que se comparte y se comunica con sus criaturas. El autor propone que la mejor forma de contemplar y alabar la gloria de Dios es mediante el arte y la liturgia, especialmente el canto, donde decimos: “Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor”.

Conclusión a “Sobre el Dios de los cristianos. Y sobre uno o dos más”

“Sobre el Dios de los cristianos. Y sobre uno o dos más” es un libro breve pero profundo, que nos ayuda a comprender mejor quién es el Dios al que creemos y adoramos los cristianos. Rémi Brague nos muestra con claridad y rigor cómo la idea cristiana de Dios se distingue y supera a otras concepciones religiosas, sin caer en el dogmatismo ni en el relativismo. El autor nos invita a descubrir y aprofundizar en los rasgos más originales y sorprendentes del Dios revelado por Jesucristo: su unidad trinitaria, su paternidad generosa, su palabra personal, su voluntad buena, su perdón misericordioso, su presencia discreta y su gloria compartida.

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