Teología de la evangelización desde la belleza – T. Spidlík y M. I. Rupnik

La evangelización es una tarea fundamental de la Iglesia, que implica anunciar la buena noticia de Jesucristo a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares. Pero ¿cómo hacerlo de manera eficaz, atractiva y convincente? ¿Qué papel tiene la belleza en este proceso? ¿Qué relación hay entre la teología y el arte? Estas son algunas de las preguntas que se plantean los autores de este libro, que surge de años de práctica pastoral, estudio y enseñanza de la teología.

Ficha técnica

  • Autor: Tomás Spidlík y Marko I. Rupnik. El primero es un jesuita checo, experto en espiritualidad oriental y miembro de la Academia Pontificia de Teología. El segundo es un jesuita esloveno, artista y director del Centro Aletti, dedicado al diálogo entre Oriente y Occidente.
  • Temática: Teología pastoral, evangelización, belleza, arte sacro, ecumenismo.
  • Editorial: Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), colección Estudios y Ensayos, Madrid 2013.
  • Páginas: 576.

Comentario del libro “Teología de la evangelización desde la belleza”

El libro se divide en dos partes: la primera, escrita por Spidlík, se titula “La belleza como camino hacia Dios” y ofrece una reflexión teológica sobre el sentido y el valor de la belleza en la revelación cristiana, la liturgia, el dogma y la vida espiritual. La segunda, escrita por Rupnik, se titula “El arte sacro como expresión de la belleza” y presenta una visión histórica y estética del arte cristiano, especialmente del icono oriental, como medio de evangelización y diálogo.

La belleza como camino hacia Dios

Spidlík parte de la afirmación de que la belleza es una propiedad esencial de Dios, que se manifiesta en su obra creadora y en su plan salvífico. La belleza divina atrae al ser humano, lo seduce y lo invita a entrar en comunión con él. Por eso, la belleza es también una categoría teológica, que ilumina el misterio de Dios y su relación con el mundo.

El autor recorre las principales fuentes bíblicas, patrísticas y litúrgicas que testimonian esta dimensión estética de la fe cristiana. Destaca especialmente el papel de los Padres griegos, que desarrollaron una teología simbólica basada en la analogía entre lo visible y lo invisible, lo sensible y lo inteligible, lo humano y lo divino. Así, la belleza se convierte en un lenguaje teológico, capaz de expresar lo inefable y comunicar lo trascendente.

Spidlík también analiza el concepto de belleza en relación con el dogma, entendido como una formulación racional de la verdad revelada. El autor sostiene que el dogma no es una mera abstracción lógica, sino una confesión viva de la fe en el Dios vivo. Por eso, el dogma tiene también una dimensión estética, que refleja la armonía, la coherencia y la profundidad del misterio cristiano.

Finalmente, Spidlík aborda el tema de la belleza en la vida espiritual, entendida como un camino de unión con Dios por medio del amor. El autor muestra cómo los grandes maestros espirituales han cultivado una sensibilidad estética que les ha permitido contemplar la belleza divina en todas las cosas y responder a ella con alabanza, gratitud y servicio. La belleza es así un estímulo para la santidad, que implica una transformación interior y exterior del creyente.

El arte sacro como expresión de la belleza

Rupnik se ocupa del arte sacro como una forma específica de manifestar y transmitir la belleza cristiana. El autor parte de una definición amplia del arte sacro, que incluye no solo las obras plásticas (pintura, escultura, arquitectura), sino también las expresiones musicales, literarias y dramáticas. El arte sacro es, ante todo, un servicio a la evangelización, que busca anunciar el Evangelio a través de la belleza.

El autor ofrece una panorámica histórica del arte sacro desde los orígenes del cristianismo hasta la actualidad, destacando los momentos de mayor esplendor y los de mayor crisis. Su atención se centra especialmente en el arte oriental, sobre todo en el icono, que considera el modelo más adecuado de arte sacro. El icono es una imagen teológica, que representa la realidad divina con un lenguaje simbólico, basado en la tradición y la oración. El icono es también una imagen litúrgica, que forma parte de la celebración de los sacramentos y favorece la participación de los fieles. El icono es, finalmente, una imagen ecuménica, que expresa la comunión entre las distintas Iglesias cristianas y propicia el diálogo entre ellas.

Rupnik propone una serie de criterios para valorar la calidad y la autenticidad del arte sacro, tales como la fidelidad a la revelación, la coherencia con el magisterio, la belleza intrínseca, la funcionalidad pastoral, la originalidad creativa y la inculturación respetuosa. El autor también ofrece algunas sugerencias para promover el arte sacro en el contexto actual, marcado por el secularismo, el relativismo y el consumismo. El arte sacro debe ser un signo de esperanza, que muestre la presencia y la acción de Dios en el mundo.

Conclusión

El libro “Teología de la evangelización desde la belleza” es una obra valiosa y original, que aporta una visión integral y orgánica de la teología como ciencia de la fe y del arte como expresión de la belleza. Los autores combinan con acierto el rigor académico con la sensibilidad estética, el conocimiento teórico con la experiencia práctica, el diálogo ecuménico con la fidelidad eclesial. El libro es un estímulo para los teólogos, los artistas y los agentes pastorales, que están llamados a colaborar en la misión evangelizadora de la Iglesia.

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